El terremoto de más de 8 grados en la escala Ritcher que ha sacudido Chile (8,3 según la Oficina Nacional de Emergencia de Chile y 8,8 según el Instituto Geológico de Estados Unidos), el más fuerte del país desde 1960, ha causado ya más de 708 muertos, según la presidenta chilena en funciones, Michelle Bachelet."Hay una enorme cantidad de personas desaparecidas", se lamentó Bachelet, lo que, con certeza, elevará las cifras de víctimas mortales.
Tras una larga reunión de coordinación en la que participaron ministros, jefes militares, jefes de servicios y empresarios, la presidenta chilena anunció la declaración del estado de catástrofe en las regiones del Maule y Bío Bío, lo que permitirá, entre otras cosas, desplegar a las Fuerzas Armadas en las calles después de los saqueos que se han producido en las últimas horas en la ciudad de Concepción.
Asimismo, las autoridades chilenas han decretado el toque de queda para estas dos regiones, que será efectivo entre las 21.00 y 6.00 horas, según explicó el jefe de zona del Ejército para Maule, Bosco Pesce, en declaraciones difundidas por el diario La Tercera en su edición digital.
La alcaldesa de Concepción, Jacqueline Van Rysselberghe, ya había solicitado la intervención del Ejército para restablecer la seguridad. Van Rysselberghe destacó la situación de inseguridad que se vive en la ciudad no sólo por el seísmo, sino por la acción de grupos de delincuentes que están saqueando supermercados, tiendas comerciales y viviendas particulares.